He aprendido que no puedes hacer que nadie te ame, sólo puedes hacerte alguien a quien amar; el resto depende de ellos.
He aprendido, que a ves no importa cuánto te importen las personas, a veces no les importas.
He aprendido que toma años construir confianza y sólo segundos para destruirla.
He aprendido que puedes llevar una situación basado en tu encanto sólo por 15 minutos; luego será mejor que sepas algo más.
He aprendido que o tú controlas tu actitud o tu actitud te controla a ti.
He aprendido que no importa cuán caliente y sólida sea una relación al comienzo, la pasión se evapora en algún momento; y allí debe haber algo más que tome su lugar.
He aprendido que a veces, las personas que esperas que te den una patada cuando estás en bajada; son las que te ayudan a levantarte.
He aprendido que a veces cuando estoy enojada, tengo derecho a estar enojada.
He aprendido que la verdadera amistad sigue creciendo aún en las distancias más grandes. Lo mismo sucede con el verdadero amor.
He aprendido que simplemente porque alguien no te ame como tú esperas que te ame, no significa que no te ame con todo lo que tiene para darte.
He aprendido que la madurez tiene mucho más que ver con los tipos de experiencias que tienes y lo que haz aprendido de ellas; que con la cantidad de cumpleaños que haz celebrado.
He aprendido que tu familia no siempre estará ahí para ti.
He aprendido que no interesa que tan bueno un/a amigo/a sea; de vez en cuando te harán daño.
He aprendido que veces no es suficiente que otros te perdonen, también tienes que perdonarte tú.
He aprendido que no importa cuán roto esté tu corazón, el mundo no se detiene por tu pérdida.
He aprendido que nuestro perfil y las circunstancias pueden haber influenciado en quiénes somos hoy, pero es nuestra responsabilidad quién nos estamos convirtiendo.
He aprendido que solo porque dos personas discutan, no significa que no se amen. Y que solo porque nunca discutan, no significa que se amen.
He aprendido que no tenemos que cambiar de amigos, si entendemos que los amigos cambian.
He aprendido que dos personas pueden ver exactamente la misma cosa, pero pueden ver cosas diferentes.
He aprendido que no importa cuánto quieras proteger a tus hijos, eventualmente se lastimarán y te lastimarán en el proceso.
He aprendido que tu vida puede cambiar en horas por personas que ni siquiera conoces.
He aprendido que es difícil determinar la delgada línea entre ser buena gente y no lastimar los sentimientos de los demás; y levantarte y defender las causas en las que crees.
Fuente: http://paulocoelhoblog.com/2012/01/21/traveling-in-cyberspace-i-have-learned/