Pensamientos mezclados sobre espiritualidad
Y es que al final del día; pareciera que sí es cierto que las cosas pasan por algo.
Las leyes de la espiritualidad dicen que todo lo que pasa es lo mejor que podía haber pasado.
La persona que llega es la persona indicada.
El camino se forma al andar; sin embargo en mi pensamiento "occidental" me asombra cómo vivimos sólo por vivir y muchas veces no nos detemos a preguntarnos cómo va el camino, si lo que estamos haciendo vale la pena; si las personas que tenemos cerca son las que realmente debemos tener cerca; si la vida está yendo cómo nos gustaría que vaya. Me escandaliza pensar cómo trabajamos como esclavos (pagados) y cómo planeamos las cosas tan milimétricamente para nuestros proyectos laborales, académicos, profesionales... y cómo muy pocas veces nos damos la molestia de hacer lo mismo para nuestras propias vidas.
En medio de estas reflexiones; entra a tallar un poco de las cosas que pude observar viviendo en Asia. El concepto de "karma" que siempre consideré un impulso motivacional del presente para hacer lo mejor que se pueda hacer de un momento particular en esta vida. Cuando conversé con amigos indios de este tema; por fin entendí este concepto tan mágico, tan divino; que dice que realmente poco o nada tiene que ver lo que va pasar en esta vida; sino que es más bien una invitación a pensar en lo que va pasar con tu alma en sus siguientes vidas (ojo, la "amenaza" no dura la siguiente vida; puede estar contigo en varias reencarnaciones)
Y todo esto se funde con lo que dice Walsch en sus "Conversaciones con Dios" de que el universo está evolucionando en conjunto; de que tanto las personas como el mismo Dios estamos en un constante aprender a ser lo que debemos ser; a jugar nuestro rol de la forma más perfecta posible. Y cuando se habla de perfección; es un concepto algo más difícil de explicar... pues no existe "bien" o "mal"; pues lo que es; es lo que debería ser; y eso es perfecto "ahora"
Acabo de vivir una experiencia bastante reveladora para mí.
Es increíble como toda esta meditación; años de yoga; ávida lectura, estudio de espiritualidad y mi reciente ejercicio de mi fe; de pronto se juntaron y abrieron una puerta que no conocía; con respuestas y razones que sin saber que andaba buscando; me revelaron...
...que existe demasiada belleza en este mundo mágico. Que no interesa el lugar o circunstancia que uno viva; al final del día, todo se reduce a lo que realmente somos; y somos seres basados en el amor.
Quizá esto es más complejo de lo que mi escritura puede plasmar; pero algo es seguro... la vida está en el camino indicado y eso me deja llena de alegría; así como también me motiva a dejar la timidez y empezar a compartir las cosas que voy descubriendo.
Yo sabía que estos cerros en Toquepala tenían algo más que mineral.


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