31/01/2011

Una emoción intensa


Corriendo
Esa sensación de sudor intenso...
esa ansiedad por ver la línea de meta a lo lejos
y ser conciente de que tu cuerpo no tiene una gota más de energía.

Pero aún así sigues corriendo.

Ese dolor expandido por todo el cuerpo
mezclado con breves flashes con memorias; recordando tu entrenamiento
Esa convicción, de que así colapses,
vas a seguir corriendo.
Esa certeza de que no importa lo que pase,
tú vas a seguir corriendo
y pase lo que pase
vas a cruzar esa línea de meta.

Luego llega ese momento
cuando faltan 200 metros para llegar
cuando casi puedes saborear la victoria
Ese momento que imaginaste
que visualizaste tantes veces.
Ese momento cuando estás por llegar.
y sabes que es el momento para disfrutarlo
sabes que es el momento para sonreir
porque te están filmando en televisión nacional
y te están tomando fotos.

Sin embargo
Eso no es lo que más importa
(ni la fama,
ni la coronación a tantas horas de disciplina
ni el momento donde estás por realizar tu sueño)

Lo que realmente importa

Es ese momento cuando segundos después de
cruzar la famosa meta
ya con la medalla encima
ves ese rostro conocido.

Él está ahí
Y encuentras unos brazos dispuestos
Una seguridad en su abrazo sincero
Que se mezclan con tus
lágrimas de alegría y emoción

Es ahí cuando el tiempo realmente se detiene.
Es ahí cuando te das cuenta que valió la pena todo el esfuerzo
Es ahí cuando sabes que volverías a hacer esta prohesa
TODAS las veces que sea necesario
(no sólo porque puedes hacerlo)
Sino porque la sensación de cruzar la meta
Y poder compartirlo con tus seres amados
NO TIENE PRECIO.

0 comentarios: